Martes 24 de marzo 2026.


Para estudiar del 22 al 28 de marzo de 2026.

26  “Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio.”
¿Qué nos justificará o condenará en el día del juicio?
Jesús dijo: “de la abundancia del corazón habla la boca”. Hay personas que sus palabras son tan malas como el veneno de una serpiente. Mat. 12:34. El hombre bueno ¿Hay algún hombre bueno? Jesús dice si, y lo bueno se refleja en el hablar (Mat. 12:35). El hablar de un hombre malo es obsceno, promiscuo, ofensivo y falso. La gente mala evita hablar de la Biblia y se ocupa de lo soez. Algunos creen que a Dios se le olvida cada palabra incorrecta que ha hablado y no es así. Un día se dará cuenta a Dios de cada grosería, de cada insulto, de cada calumnia y de cada palabra ociosa que se hable.  “Así hablad, y así haced, como los que habéis de ser juzgados por la ley de la libertad. Sant. 2:12.

31 “Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.”
Justificado en el idioma griego se escribe “dikaioo” y significa: ponerse a cuentas, vindicar, declarar justo, absolver, declarar inocente, limpiar de una trasgresión, etc. Por otro lado, la palabra “condenado” se usa en la sentencia de un juicio cuando el juzgador declara al indiciado culpable. No basta con creer en Cristo (los demonios creen y tiemblan Sant. 2:19) necesitamos refrenar la lengua. Muchos que afirman creer en Cristo, serán condenados el día del juicio por su hablar incorrecto. “Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana”. Sant. 1:26. En Mateo 12:36, Jesús enseña que la salvación o la condenación reside en la boca.

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